
Saludo de la vega de Alhendín:(hagase con tristeza como si el cemento hubiera axfisiado la flor de la esperanza)
Salve primera alhendinera
Sol radiante de esperada aurora,
Caricia del Dios que antes de hora
Que en ti se recreó
En belleza, en dulzura y amor.
¡Siempre en amor¡
OH pura ascua de la dicha,
Que avivas tan solo contemplarte
La fe de este diciembre sin calor.
Salve manantial de gracia
Salve inmaculada de limpia concepción
Tu que tiñes de celeste la vida casi gris
De esta vega adormecida.
Tu que siembras de alegría mi triste corazón.
(Alianza que nunca abandonó.)
¿Renovamos el pacto soberana?
¿Sellamos de nuevo el juramento?
Tu la madre, la sonrisa, tu el anhelo
La fe, las entrañas, los recuerdos,
Tú la paz y el descanso de tu pueblo.
En tus ojos la esperanza si es perdida,
El sostén de la vida, nuestro adviento,
El reposo dormido de mis muertos,
Los labios de Dios si tu nos besas.
Y quien ose faltar a tu belleza,
Quien se atreva a romper con truhanería
El cristal que viste tu pureza
En Alhendín encontraras, princesa,
a tu siempre fiel infantería
